Un espacio seguro y confidencial

Volver a sentir que tenés el control.

Si el juego está afectando tu tranquilidad, tus vínculos o tu economía, hablarlo es un primer paso valiente. No estás solo y pedir ayuda puede cambiar las cosas.

01 · OBSERVÁ

Reconocé lo que está pasando

Prestá atención al tiempo, el dinero y la energía que el juego está ocupando.

02 · HABLÁ

Compartilo con alguien

Elegí una persona de confianza. No tenés que atravesar este momento en silencio.

03 · ACTUÁ

Buscá apoyo especializado

Un profesional o un grupo de apoyo puede ayudarte a construir un plan concreto.

Señales que conviene escuchar.

El problema no se mide solamente por cuánto dinero se pierde. También importa cómo el juego modifica tu vida cotidiana, tus decisiones y la relación con las personas que te rodean.

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Preocupación por el dinero

Pedís préstamos, ocultás gastos o intentás recuperar pérdidas jugando otra vez.

Dificultad para detenerte

Jugás durante más tiempo del planeado o varios intentos de parar no funcionaron.

Impacto emocional

Sentís ansiedad, culpa, irritabilidad o necesitás jugar para escapar de otros problemas.

Distancia con los demás

Ocultás lo que sucede o el juego está generando conflictos con familiares y amigos.

Empezar hoy

Hay una salida, paso a paso.

No se trata de resolver todo de una vez. Un plan sencillo y apoyo adecuado pueden ayudarte a recuperar estabilidad y tomar decisiones con más calma.

1

Creá una pausa

Alejate temporalmente de aplicaciones y sitios de juego, y limitá el acceso al dinero destinado a gastos esenciales.

2

Pedí acompañamiento

Hablá con una persona cercana y considerá contactar a un psicólogo, psiquiatra o servicio de salud.

3

Sumate a una red de apoyo

Los grupos como Jugadores Anónimos permiten compartir experiencias con personas que atraviesan situaciones similares.

Pedir ayuda no es perder. Es empezar a recuperarte.

Si sentís que estás en una situación de riesgo inmediato o pensás en hacerte daño, contactá ahora mismo a los servicios de emergencia de tu localidad o acudí al centro de salud más cercano.